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La breve historia de Martín Roca. Capítulo 15.

Martín me contó una historia que parecía más parte de su delirio que de la realidad, pero al poco tiempo pude comprobar que era verdad. Cada una de sus palabras. Todas, verdad. Ahora entenderás por qué he dado tanto rodeo para poder contarte la historia de Martín. No sería creíble si directamente te la hubiese soltado en un par de frases, sin más. Así que, ahora estamos en esta situación, recuerda: sentado en el váter de mi oficina. Son las diez y media de la mañana y Gorka ya nos ha servido un café de mierda. Hemos salido a fumar y el efecto laxante del café aguado sumado al tabaco, hace que los retretes se colapsen.  Todos los días lo mismo. Menos hoy. ¿Recuerdas cuando te dije que el jefe gritó iracundo? —¡¿Quién coño ha usado este retrete?! Su voz me ha sobresaltado en mi cubículo. Me ha cortado el rollo . Me ha jodido mi momento y ya no podré cagar hasta dentro de varias horas. Todos callamos, pero yo sé quién ha sido el último en ...

La breve historia de Martín Roca. Capítulo 14.

Una segunda tarde en la casa de Martín. Menos extraño que la otra vez, aunque aún incómodo por estar completamente fuera de lugar.  Tiene gracia, pero esta vez me incomodaba justo lo contrario: aquel apartamento era un puto estercolero. Llegué unos veinte minutos antes que el fontanero, miré su nevera y, al no encontrar cervezas, bajé al súper a por media docena de latas.  Cuando llegó el fontanero observé la profesionalidad que practican las personas que trabajan en casa ajena, sin comentar en ningún momento lo llena de mierda y desordenada que está tu casa. Se limitan a preguntar: «bueno, ¿y para qué nos ha llamado?» , sin mirar a su alrededor ni juzgar el entorno. Entró al apartamento y me miró a mí directamente. —¿Y bien? —me dijo—. ¿En qué puedo ayudarle? Yo señalé en dirección al baño. —Aquí vive un compañero de trabajo —le expliqué—, dice que el agua, cuando se ducha, sale mezclada con barro o vaya usted a saber con qué. —Entiendo…...